Máquinas flejadoras y su tecnología

Máquinas flejadoras y su tecnología

A menudo se habla de la tecnología en el mundo de la industria, pero no siempre tenemos claro en realidad su gran importancia. Existen máquinas como las flejadoras que tienen una alta tecnología.

¿Qué es una flejadora?

Podemos decir que es una máquina que es fundamental en todas las líneas productivas que incorpora el proceso en el cual se produce el embalaje. Respecto a esto, la flejadora es una máquina que lo que hace es ayudar a fijar y estabilizar la carga del palet.

Beneficios del flejado

En ellos se pasa a garantizar la propia integridad de la mercancía en el tiempo del transporte, por lo que se puede llegar a entregar al cliente final en las mejores condiciones.  Todo ello tiene como resultado un gran ahorro en cuanto a costes, especialmente en lo que se refiere a desperfectos y roturas de la carga en el periodo de transporte.

Son bastantes los beneficios como puedes ver de la máquina flejadora, la cual fija los bultos al palet o entre ellos mismos gracias a la utilización del fleje. En el mismo ciclo, lo que hace la máquina es compactar y acordonar el paquete mediante un fleje distinto, dependiendo de la mercancía que se trate y de sus propias características, además de las propias necesidades del transporte en cuestión. Un claro ejemplo de ello lo tenemos en los flejes de metal que valen para la mercancía pesada.

No hay que olvidar que las flejadoras son utilizadas en las líneas de producción de tal manera que pueden fijar los productos con un fleje y que así haya garantías de la integridad y seguridad mientras se produce el transporte la carga. Todo este acordonado utilizando el fleje es vital para así poder evitar que se produzcan desperfectos en la mercancía, entregándola en distintas condiciones a la clientela.

Las flejadoras son vitales en todo este proceso o las líneas de embalaje para las empresas, las cuales en el modelo de negocio se relacionan con los productos y la propia distribución de los mismos.

¿Sabemos cuáles son las aplicaciones principales que puede llegar a tener una flejadora?

Su utilización puede ser en varios sectores y en una serie de diferentes ciclos a nivel de embalaje. En este sentido, merece la pena conocer la etapa de envío y de trasporte, la cual es utilizada para el precintado en toda clase de mercancías, además de para el compactado o la agrupación de productos, los cuales van a facilitar la manipulación y el manejo en los periodos de carga y de descarga.

De igual forma, mediante el flejado se hace posible el sellado y precintado de la seguridad en las cajas, envoltorios y en los contenedores, garantizando siempre la integridad de la mercancía en cuestión.

¿Cuáles son los sectores en que se usa la flejadora?

Pues lo cierto es que es de lo más necesaria en muchos sectores, desde la alimentación a la madera, la construcción, automoción, etc.

Por todo ello, cada flejadora va a precisar de contar con un cabezal que será parte del proceso en el cual la máquina lo que hará será lanzar el fleje, tensarlo, soldarlo y cortarlo, por lo que el producto va a quedar fijado totalmente, tensado al palet, tanto a nivel vertical como entre sí mismo en la horizontal.

Todo esto hace que cuando se adquiera una flejadora va a ser fundamental que el cabezal pase a estar diseñado de forma específica para la mercancía que se trate en concreto.

Respecto a todo esto, los fabricantes que se encargan de la maquinaria para el sector del embalaje, lo que hacen normalmente es ponerse a estudiar de forma previa las necesidades existentes de cara a poder adaptar los cabezales a cada uno de los clientes, optimizando el proceso productivo que va a resultar de ahorrar en tiempo y en costes.

El sector de la maquinaria flejadora como nos confirman desde la empresa Bvpack.es, experta en flejadoras de palets, es enormemente competitivo, por lo que las empresas que quieren continuar en este sector deben adaptarse a las nuevas tecnologías, pues son las que permiten que se pueda realizar el trabajo de la forma más efectiva y eficaz.

A la hora de elegir, lo mejor es estar siempre entre una terna de dos o tres opciones que más se puedan acercar a lo que necesitamos y elegir en consecuencia. No debería atenderse únicamente al presupuesto con el que se disponga, puesto que hay más valores interesantes que no deben perderse de vista, en especial cuando buscamos que en su utilización supongan una ventaja competitiva respecto a la competencia.