Cómo elegir un libro electrónico

Cómo elegir un libro electrónico

Dicen mis compañeros de trabajo que soy como una rata lectora. Y la verdad es que es cierto. Me paso horas y horas disfrutando de esta afición. Me encantan los libros de historia, especialmente los que escribió Eric Hobsbawm, un historiador marxista británico de origen judío, considerado un pensador clave de la historia del siglo XX porque lo vivió casi por entero, también los relacionados con mi profesión, la educación, cuyos textos especializados suelo encontrarlos en la editorial Ediciones Aljibe, y cómo no, las novelas, desde policiacas a románticas pasando por las de misterio. Pero tanto tiempo desarrollando esta afición me está dejando sin espacio en casa y necesitaba pasarme ya al libro electrónico. Tras mucho buscar, he dado con las claves para elegir el aparato correcto.

Para los presupuesto más grandes, la mejor opción para leer libros en formato electrónico es comprarnos una buena tableta donde podamos no solamente leer sino también usarla como un pequeño ordenador y para navegar en la red, de forma que incluso sea posible el hacernos con los libros directamente desde internet y descargarlos. Está claro que esta recomendación es mucho más cara, pero en la actualidad quien más quien menos desea contar con este dispositivo para poder leer la prensa, jugar, ver películas, etc. Gastarnos el dinero en dos aparatos, con la consiguiente molestia de tener que cargar ambos o llevar ambos en el bolso o bajo el brazo, es una tontería pudiendo tener un todo en uno y de calidad, ya que la experiencia de lectura en las tabletas ha mejorado considerablemente con respecto a los primeros años.

Si por el contrario preferimos gastarnos menos dinero porque sabemos que el uso que le vamos a dar es el de un simple lector electrónico de libros, debemos tener en cuenta qué tipo de lectura vamos a hacer. Y es que muchos de nosotros estamos acostumbrados a leer solamente de noche, antes de irnos a dormir, o en el metro o en el autobús en los trayectos de ida y vuelta al trabajo. Pues bien, todas estas situaciones tienen un denominador común: la falta de luz para leer bien. Es por esto que debemos tener en cuenta al comprar el libro electrónico que su pantalla esté retroiluminada y con la característica de que esta luz no dañe los ojos ni nos provoque el cansancio de los mismos.

Otra de las cuestiones en las que debemos fijarnos es en la memoria del aparato. En función de la capacidad del mismo podremos acumular más o menos volúmenes, algo muy importante cuando por ejemplo vamos a viajar o a echarnos temporadas fuera de caso. Es decir, no utilizará el mismo lector una persona que solamente lea de camino al trabajo que aquel que se vaya de Erasmus a estudiar fuera y quiera llevarle una pila de libros porque sabe que en ese país le costará encontrarlos en castellano.

Asimismo, normalmente este tipo de aparatos suelen funcionar con wifi o tirar de él para las descargas, pero esta conectividad no la encontramos con facilidad o en red abierta en todas partes, por lo que muchas personas quizás primen el que su lector acepte una tarjeta telefónica para conectarse a internet cuando sea necesario, ya que nunca se sabe cuándo vamos a acabarnos un libro y tendremos que descargar el siguiente para no quedarnos sin lectura.

Una recomendación para el verano

Si sois unos avezados lectores y estáis ya dándole vueltas a qué libro vais a meter en la maleta o la tableta para este verano, nosotros os traemos una recomendación: Fariña, que llegará en forma de serie a la televisión en Antena 3. El título es el nombre por el que suele conocerse la coca en Galicia, donde nunca un producto se comercializó con tanto éxito. Aunque ahora parezca una pesadilla lejana, en los años 90 el 80 por ciento de la cocaína desembarcaba en Europa por las costas gallegas. A través de testimonios directos de capos, pilotos de planeadoras, arrepentidos, jueces, policías, periodistas y madres de toxicómanos, Nacho Carretero retrata con minuciosidad este paisaje criminal. Fariña incluye, además, un repaso inédito por los clanes que siguen operando hoy en día.