Nuevas tecnologías y suelo pélvico

Nuevas tecnologías y suelo pélvico

La fisioterapia perineal es una disciplina bastante habitual en Europa, aunque a España ha llegado no hace más de una década. Cada vez nos vamos familiarizando más con el concepto de suelo pélvico, ya que, si la escogemos como primera técnica de recuperación en casos leves o moderados, podemos decir que es muy eficaz, con una efectividad de entre el 50 y el 70%, de curación en estas patologías.

El abordaje multidisciplinar en estos casos, así como la utilización de las nuevas tecnologías, y su conocimiento y aplicación por parte de los equipos médicos y de fisioterapia, ponen de relevancia la importancia de la formación en estos campos, ya que se consigue en un alto número de casos, la restauración muscular, anatómica y funcional completa en la mayoría de los pacientes.

¿Qué es el suelo pélvico?

El suelo pélvico es el conjunto de músculos, ligamentos y fascias que cierran la cavidad pélvica en su porción inferior, permitiendo el paso a través de él a uretra y recto, en hombres y mujeres, y de la vagina en mujeres. Es el que sustenta órganos tan importantes como la vejiga y el recto, y es por ello que si su sujeción falla se producen pérdidas de orina o fecales. Su buen funcionamiento está muy relacionado también con la función sexual. Es por esto, que podemos imaginar como sufrir una de estas patologías puede incidir, de manera directa, en la calidad de vida de los pacientes.

Por los tipos de tratamientos que se usan y la zona donde se localizan, es cierto, que sigue habiendo mucho pudor, por parte de los pacientes, a la hora de comunicar a sus médicos esta clase de problemas. También es verdad, que el desconocimiento de estas nuevas disciplinas y tratamientos, hace que aceptemos como normal, problemas que, como hemos dicho, tienen solución en un número elevado de casos. Es labor de los profesionales informarnos de la importancia de fortalecer esta zona para evitar problemas en el futuro, tanto a hombres como a mujeres, así como de llevar a cabo una valoración personalizada, dependiendo de nuestra historia clínica y de nuestros hábitos de vida.

Es importante recalcar esto, porque se tiene la idea equivocada de que el tratamiento de suelo pélvico está enfocado a las mujeres, ya que son ellas las que suelen necesitarlo con más frecuencia, ya sea por los cambios que se producen en su cuerpo en períodos de riesgo, como son los embarazos y la menopausia, así como para tratar posibles secuelas derivadas las intervenciones obstétricas de sus partos. Sin embargo, los deportistas que realizan deportes de alto impacto, como puede ser correr, asistir a clases de aerobic o algunos tipos de abdominales, también pueden ver dañado su suelo pélvico. Y los hombres, más concretamente, los que padezcan incontinencia urinaria tras cirugía de próstata o disfunciones sexuales, también pueden verse beneficiados por este tipo de tratamientos.

Enfoque multidisciplinar

Las disfunciones que pueden afectar al suelo pélvico podríamos agruparlas en:

  1. Incontinencia urinaria: de esfuerzo, de urgencia o mixta.
  2. Prolapso de órganos pélvicos: de tipo compartimento anterior, medio o posterior.
  3. Incontinencia anal de gases y/o heces.
  4. Dolor pélvico y perineal.
  5. Disfunciones sexuales, como la pérdida del deseo sexual y la dispareunia en mujeres o la impotencia en hombres.

Es por ello que su abordaje de manera multidisciplinar se hace fundamental, tanto para el diagnóstico como para su tratamiento. Sin duda, la clave del éxito la encontramos en la formación específica de los profesionales de diferentes especialidades, como Rehabilitación, Ginecología, Urología, Cirugía General, Neurofisiología, Neurología, Digestivo, Fisioterapia, Enfermería y Enfermería Obstétrico-Ginecológica, y de su actualización. La formación continua es imprescindible en el campo de la medicina, y afortunadamente, hoy en día hay formas más accesibles para estar al día, por ejemplo, los programas de formación on-line. Según iviglobaleducation.com, los cursos online son una herramienta accesible para todos estos profesionales y una manera útil de ampliar conocimientos en infinidad de campos.

Tratamiento y nuevas tecnologías

En los últimos tiempos la utilización de dispositivos que ayudan a contraer el suelo pélvico o potencian el trabajo de contracción, a través de corrientes eléctricas, vibraciones y su propio peso, como el caso de las bolas chinas, han dejado de ser la novedad.

Como en todos los campos de la vida las nuevas tecnologías han llegado para dar un salto más en el tratamiento de estas patologías. Ahora el especialista que nos esté tratando será capaz de poder valorar el trabajo real que realizamos en una sesión, gracias a la utilización de estos aparatos que, a través de un sistema de bluetooth o inalámbrico, son capaces de enviar información sobre el trabajo de suelo pélvico que estamos realizando. Estos datos, además, quedan registrados, lo que facilita llevar a cabo un seguimiento de nuestros avances y ayuda a la planificación de nuevos entrenamientos.

La utilización de estos dispositivos es imprescindible llevarla a cabo bajo la supervisión de un profesional, que será el que valorará si el tratamiento se desarrollará solo en consulta o si el paciente podrá realizar algún tipo de ejercicio complementario en casa. Su duración y desarrollo vendrán dados por los datos obtenidos, y por supuesto, todo ello dependerá de la valoración personal de cada caso. Hemos de ser conscientes, como usuarios, de que, aunque puedan parecer recomendaciones inocuas por el tipo de ejercicio que nos recomienden, y la facilidad para encontrar ciertos dispositivos, no tiene nada que ver con que se pueda hacer un uso indiscriminado de ellos. Las pautas para su uso son muy específicas, por lo tanto, no extrapolables a otros casos, por similares que nos parezcan.

En la actualidad

La realidad es que todos estos tratamientos están en pleno desarrollo, y no dejan de hacerse ensayos clínicos para su mejora. Ahora mismo hay puesto en marcha un proyecto entre Barcelona y Finlandia que está recabando datos sobre unas 300 voluntarias. El proyecto, que se trata de un es un sistema para el tratamiento en casa, que hace uso de unos juegos instalados en el móvil de la mujer, con el objetivo de motivarla a cumplir con el programa de ejercicios que tiene que hacer cada día para prevenir o tratar la incontinencia urinaria de esfuerzo, está siendo desarrollado por el Centro de Investigación en Ingeniería Biomédica (CREB), que forma parte del Centro de Innovación y Tecnología (CIT UPC).

El Gobierno de algunas Comunidades como, por ejemplo, el de Castilla-La Mancha, ha dotado a sus unidades de Rehabilitación, con un dispositivo llamado “biofeedback” que permite detectar y registrar a través de un software específico, mediante unos electrodos, las contracciones musculares endocavitarias, tanto vaginales como rectales. Es una buena noticia para todos, que estas mejoras vayan llegando al Sistema de Salud Público, y que sea una mayoría, la que pueda beneficiarse de sus resultados.

Hasta ahora acceder a estos tratamientos era algo que se hacía de manera privada, con el coste que supone para cualquier familia normal. Que se vaya haciendo extensivo su conocimiento y que así, tanto la prevención como el tratamiento esté al alcance de todos, es algo que, sin lugar a dudas, como sociedad, nos beneficia.