En un futuro, no muy lejano…

En un futuro, no muy lejano…

¿Te has planteado alguna vez como serán las casas del futuro?, ¿Estás impaciente y deseoso o por el contrario, preocupad@ ante la idea de que puedan llegar a existir casa inteligentes?, ¿encuentras más ventajas o desventajas ante la llegada de este nuevo modo de vivir?, ¿No te gustaría entrar en casa y que las luces se encendieran automáticamente?, ¿y no te resulta fascinante la idea de que a la vez que se encienden las luces, comience a sonar tu música favorita? Estas y otras cosas más, son algunas de las ventajas que ofrecen las casas inteligentes.

Estaba yo pensando en toda esta historia esta mañana, mientras concretaba el diseño de mi nuevo armario para el dormitorio con los profesionales de Sidon Armarios, diseñadores y fabricantes de armarios a medida,  abatibles, con puertas correderas, empotrados, vestidores a medida, adaptándose a las necesidades del clienteY se me antojó que la llegada de las casas inteligentes, podría ser una idea bastante deseable. Todo sería más fácil…

Pues bien, tanto si eres un/a fanátic@ de la inteligencia artificial o un/a detractor/a convencid@, el hecho es que las casas inteligentes son una realidad cada vez más cercana.

El tema de la IA, es un tema bastante controvertido, y son much@s los que opinan que el desarrollo de ésta podría traer como consecuencia la llegada de los androides, robots con apariencia humana capaz de imitar al ser humano e incluso de desarrollar conciencia o emociones.

Si esta idea es o no deseable ha suscitado mucha polémica a lo largo de los últimos años. La literatura, el cine o el arte, nos alertan de los peligros derivados de la implantación de los sistemas de inteligencia artificial a nuestra vida cotidiana. De Isaac Asimov a Philip K. Dick, de Ridley Scott a Steven Spielberg, pasando por Stanley Kubrick, James Cameron o las hermanas Wachowsky, se han venido planteando las ventajas y desventajas del desarrollo de los sistemas de inteligencia artificial.

Para algun@s estas máquinas, podrían volverse en contra del ser humano hasta acabar con él. Para otr@s los robots podrían devolver la lógica y la racionalidad perdida del ser humano. Otr@s, por el contrario, piensan que una convivencia pacífica sería posible. Pero lo cierto, es que el ser humano, por su propia naturaleza, teme lo desconocido y responde ante ese temor con violencia…

La posible llegada de las máquinas inteligentes suscita multitud de problemas éticos, cómo por ejemplo, ¿podemos utilizar a seres inteligentes y por lo tanto poseedores de una conciencia que les hace poseedores de unos intereses, entre los cuales destaca el interés por seguir viviendo?

Pensemos en los Replicantes, en el T-800 Ciberdyne Systems Modelo 101, en Robocop o  en David, el niño de la película I.A. ¿Realmente esa es la vida que desearía cualquier se dotado de conciencia y por ende, de un pasado, un presente y un futuro, unas necesidades y unos intereses?, ¿Puede el ser humano utilizar a los robots para satisfacer sus propias necesidades e intereses?

Si los robots son o no algo deseable o ventajoso, es algo que sólo el tiempo podrá responder. Pero el futuro de las casas inteligentes ya es presente, están aquí, aunque por ahora sólo para los bolsillos más privilegiados.

¿Qué es la domótica?

La domótica es el conjunto de sistemas que posibilitan la automatización de una vivienda, y que están interconectados entre sí, y a redes interiores y exteriores de comunicación.

Las casas inteligentes pueden ser más seguras, más cómodas, más fáciles de llevar, de mantener en condiciones. Todo lo necesario podría controlarse mediante un dispositivo de control, interconectado mediante sistemas que permiten controlarlo todo desde un móvil, un ordenador, desde cualquier lugar y en cualquier momento. Además, la integración de todos los sistemas permitiría un considerable ahorro de energía.

La llegada de las casas inteligentes nos permitiría aumentar nuestra calidad de vida, aumentaría nuestra seguridad y posibilitaría el ahorro energético. La vida en el hogar sería más cómoda, más sencilla y más barata, a la vez que permitiría la comunicación de la casa, tanto dentro, como fuera de ella.