Las nuevas tecnologías, un apoyo sobre el que sostener la gestión empresarial

Las nuevas tecnologías, un apoyo sobre el que sostener la gestión empresarial

La tecnología nos ayuda. Y lo hace cada vez a pasos más agigantados. Podrá haber quien la critique más o la critique menos, quien se muestre más supersticioso o quien confíe más en ella. Pero seguro que hasta los que muestran una predisposición más negativa a las tecnologías utilizan WhatsApp, tienen redes sociales o ven o se descargan una película, o escuchan música, a través de Internet. Nada ni nadie lo puede negar: estamos condicionados por Internet y por las nuevas tecnologías. Y, sin ellas, nos sentimos perdidos, desamparados y asustados.

Preguntémosle a cualquier empresario español si la aparición de Internet o de las nuevas tecnologías ha cambiado mucho o poco su manera de dirigir el negocio. Es probable que nos pueda hablar de diferentes aspectos en los que su entidad ha mejorado durante estos años. Porque hablar de uno solo es, casi con total seguridad, sinónimo de quedarse muy corto. El imparable avance de la tecnología ha hecho más fáciles las cosas desde un amplio abanico de vertientes dentro de la labor del gestor o del empresario.

El portal web Economipedia hizo en un artículo una clasificación de todas las ventajas que implica para la gestión de la empresa contar con Internet o con tecnologías de última generación. La clasificación que viene a continuación es un simple resumen de algunas de sus conclusiones:

  • En primera instancia, la tecnología en la empresa favorece el crecimiento de la productividad y de la competitividad.
  • Potencia la innovación de todos y cada uno de los empleados de la entidad.
  • Hace posible que, en general, se reduzcan los costes de la empresa como consecuencia de que se requiere menos personal para hacer el mismo trabajo o incluso más.
  • La gestión de la información se produce de manera más eficaz y eficiente.
  • Incrementa la seguridad gracias a sistemas informáticos que defienden a los ordenadores y al local físico que hace las veces de sede social de la empresa. Además, ahora es posible comprar de un modo seguro a través de la red.
  • Facilita la movilidad en las empresas. Cuantos más móviles o tablets sean de su propiedad, más flexibilidad existirá para sus trabajadores.
  • En última instancia, es importante decir que mejora la imagen de marca de la empresa como consecuencia de la existencia de numerosas estrategias de marketing digital.

Gestionar una empresa, aun teniendo disponible la mejor tecnología, puede llegar a ser una actividad de alto riesgo. En opinión de Carlos Tourné, consultor de Inforges, “en el día a día, un empresario tiene que tomar decisiones más rápido de lo que le gustaría”. Además, “la planificación estratégica no es una disciplina rígida, requiere una adaptación constante”. Pero para hacer posible esa adaptación sí que es imprescindible disponer de aplicaciones informáticas y softwares de gestión potentes.

Tourné hace, a su vez, referencia a la necesidad de que lo que una empresa ofrece debe estar alineado con el mercado, valorando en su justa medida los méritos propios. Para ello, propone cinco acciones:

  • Estudiar a la competencia y ser conscientes de qué hacen mejor que nosotros.
  • Analizar a nuestros propios clientes, porque sólo de este modo sabremos qué necesitan.
  • Cuestionar la propia propuesta de valor.
  • Mantenerse atento a las macrotendencias
  • Compartir el análisis realizado desde el plano individual con el resto del equipo.

¿Realmente somos una economía digital?

Esta es la pregunta con la que El Mundo titula uno de sus artículos, publicados en su página web el 10 de julio de 2015. El motivo para hacerse la pregunta es lo suficientemente grande y es el que completa el titular: una de cada tres empresas en España no tiene ni ordenadores ni conexión a Internet. Además, el 72% de las empresas no dispone de página web y el 68% no usa ninguna red social en el transcurso de su actividad.

Gestionar una empresa nunca será una tarea sencilla a causa de que tiene demasiadas cosas que van asociadas a ella. Pero puede simplificarse y hacer más rápidamente, de manera más eficaz y eficiente gracias a las nuevas tecnologías y a las facilidades que aportan al mundo de la empresa. No renunciar a ellas es lo mismo que no renunciar al progreso.