La tecnología nos hipotinza

La tecnología nos hipotinza

Hace unos meses vino a mi tienda una mujer buscando teléfonos móviles económicos para una empresa de catering. Tras explicarme un poco lo que quería entendí que lo que ella buscaba no eran unos móviles sino otra cosa que se inventó hace mucho más tiempo: los walkie talkies.

Estamos tan acostumbrados a tener que buscar soluciones en las nuevas tecnologías que no nos damos cuenta de que hay productos que pueden resolver nuestros problemas mucho más cómodamente y que, en realidad, estamos tan empeñados en que sólo ellas pueden salvarnos que nos olvidamos de que existe algo más.

La situación era la siguiente: la joven, dueña y gerente de una empresa de cáterin en Madrid, había estado teniendo problemas con sus empleados en los eventos de gran envergadura. A pesar de que todos llevaban buenos móviles, había muchas ocasiones en las que no podía comunicarse con ellos en medio de un evento y eso era un gran hándicap para ella.

Pensad, por ejemplo, en que es ella la que debe organizar todos los aperitivos, el coctel, la salida de los platos en mesa, bebidas, dulces, etc. y ha de ir de un lado a otro para comprobar que está todo en orden, si en medio de esa vorágine hubiera algún problema o tuviera que comunicarse urgentemente con algún encargado o empleado de su cáterin tendría que salir corriendo para evitar retrasos y demás problemas añadidos en caso de no poder contactar con esa persona de ninguna otra forma.

Hasta ahora los móviles, además de caros, no le estaban resultando tan positivos como ella pensaba porque, según sus palabras, a veces no se oye la música con tanto bullicio y otras veces no nos oímos entre nosotros. Fue por eso por lo que pensé en los walkies.

Cómo se me ocurrió

Hace unos meses se casó una prima mía en Santiago de Compostela y había contratado a Catering A Morena para servir aperitivos y platos en mesa, me gustó muchísimo la organización que tenían y me di cuenta de que el gerente/encargado del evento no paraba de dar instrucciones vía walkie a alguien del interior de la cocina, por eso pensé enseguida esta solución.

Le di la dirección de Mil Walkies, una tienda online con gran experiencia que está especializada en la venta de walkies talkies profesionales, emisoras y accesorios a nivel nacional y casi un mes después regresó a mi tienda para comprar un smatphone (esta vez para uso personal) diciéndome que había vuelto porque la solución que le di le había funcionado tan bien que moralmente tenía la obligación de adquirir su nuevo móvil en mi pequeña tienda de barrio. Eso es lo que me ha hecho escribir este post intentando expresar lo que pensé en aquel momento.

Adoro las nuevas tecnologías y podría pasarme horas toqueteando un nuevo ordenador, móvil o Tablet pero eso no significa que no tenga dos dedos de frente o el raciocinio suficiente para ver cómo nuestra sociedad se empeña a veces en buscar todas las soluciones en dichas tecnologías cuando, la mitad de las veces, tendría soluciones más económicas y sencillas en otro tipo de productos, parecemos auténticos zombies hipnotizados que no sabemos ver más allá de nuestras narices.