La impresión 3D al alcance de todos

La impresión 3D al alcance de todos

Puede que aún no sea un producto muy extendido en los hogares españoles, ni en los de casi ningún país, pero las impresoras 3D han venido para quedarse y aunque ahora sólo se suele hablar de ellas en sentidos profesionales o industriales, estoy segura de que en un espacio de tiempo, no demasiado largo, empezaremos a verlas funcionando en los despachos particulares de cientos de ciudadanos. ¿El motivo? Pues que, aunque no lo parezca a priori, tienen muchísimos usos.

Si bien es verdad que no es fácil darle ahora un trabajo más o menos periódico en casa, estoy segura de que en unos años esto habrá cambiado y el motivo es muy sencillo: su uso es factible y no es de difícil manejo. Este tipo de impresora funciona con planos, o los compramos, o los descargamos o los diseñamos nosotros mismos y luego se imprimen las piezas de aquello que quieras crear. Dicho así suena un poco abstracto pero si en otros países ya hay quien ha fabricado pistolas de plástico en su casa, con pleno funcionamiento, imaginad qué otros productos podríamos fabricar.

Aplicaciones

Fontanería: las impresoras 3D podrían imprimir el sifón del lavabo que se ha embozado, o el codo que hemos roto al internar desenroscar las juntas ¿Que se nos ha picado una tubería? Pues si está a la vista y no hace falta picar la pared, la imprimimos y la cambiamos nosotros mismos.

Decoración: marcos para fotos o cuadros, figuras y artículos de decoración, jarrones… cualquier producto de decoración del que podamos sacar planos será viable para su impresión en plástico, pvc y otros materiales más o menos líquidos que endurezcan al secado con el aire.

Piezas de plástico: la tapa del televisor que se rompió al forzarla para abrir el lateral, la caja de la luz que rompimos al cambiar un cable, el posavasos que diseñó nuestro hijo con un dibujo de la familia, los platos para el camping y el picnic del domingo, tazas e incluso las patas que queremos poner al mueble de televisión del salón.

Juguetes: figuras y muñecos de plástico o goma para tus hijos. Ya no tendrás que rebuscar entre las jugueterías esa figura de Pokemon que tanto le gusta, sólo tienes que imprimirla en casa y envolverla para su cumpleaños.

¿Dónde podemos conseguir una impresora 3D actualmente en España? Las impresoras 3D pensadas para uso doméstico no consiguen la calidad mínima que yo creo que es necesaria para poder darle uso a la máquina, al menos no por ahora a un precio competitivo. Sin embargo, sí es posible comprar impresoras 3D profesionales a precios más o menos accesibles. En Tecnologyk podemos encontrar tanto impresoras estándar como profesionales y estás últimas las tienen a muy buen precio teniendo en cuenta que ofrecen una calidad más que aceptable.

Y eso son solo algunos ejemplos de lo que podríamos hacer en nuestros hogares, pero la cosa no acaba ahí, a nivel profesional los usos pueden llegar a ser infinitos:

Ropa y calzado: Aunque en cuestión de pantalones y camisetas la cosa va un poco más retrasada, hay páginas web que ya tienen planos para imprimir tu propio calzado: zapatillas, sandalias, tacones… Si esto lo aplicamos a una empresa profesional podría suponer la creación de calzado a medida, personalizado a cada cliente en cuestión de minutos y a un precio no demasiado elevado.

Alimentos: Los restaurantes gourmet solo tienen que cambiar el material con el que imprimen los productos para hacer sus creaciones con pasta comestible fabricada a base de verduras, proteínas o masa de bizcocho. Se pueden imprimir los alimentos a partir de diferentes materias primas y cualquier otro alimentario que pueda ser convertido en papilla o líquido lechoso.

Piezas de motor: aún no son lo suficientemente resistentes para un uso real, pero a nivel de prototipo ya son muchas las empresas que utilizan la impresión 3D para crear engranajes, componentes electrónicos simples y todo tipo de piezas de motores.

Puentes y viviendas: se pueden imprimir gracias a materiales como resinas, plásticos sintéticos, acero y hormigón. Según el Huffingong Fost, el proyecto de construcción de un puente en Ámsterdam (que se encuentra en la actualidad inmerso en proceso de ensayo y error) tiene como meta encontrar diversas maneras de imprimir toda la estructura en una sola pieza.

Órganos y Tejidos humanos: la impresión 3D también se utiliza en la medicina, sobre todo para hacer creaciones de implantes biomédicos personalizados a través de la denominada Bioimpresión 3d. Este tipo de impresión, surge gracias a la combinación de la biología, la creación de biomateriales y la impresión 3D.

Y algo que necesitamos como el respirar y que espero que se aplique en poco tiempo con el fin de poder arreglar algunos desperfectos que el ser humano ha hecho a este planeta. Medio Ambiente: gracias a la tecnología de impresión 3D, es posible preservar el coral que está en peligro de desaparición y revitalizar el ecosistema para devolverlo a su estado original. El material que utilizan las impresoras 3D para crear los nuevos arrecifes artificiales son arenisca y piedra caliza, unos materiales que pueden ser utilizados para este proyecto debido a su naturaleza. Gracias a este tipo de impresión, se podrán crear nuevos arrecifes con estructuras más complejas y duraderas que los naturales, para que el ecosistema se mantenga y regenere sin problemas a lo largo del tiempo.