Internet, la salvación para nuestras empresas

Internet, la salvación para nuestras empresas

Las nuevas tecnologías han cambiado nuestra vida en todos los aspectos: desde nuestros momentos de ocio hasta la forma en la que trabajamos y dirigimos nuestras empresas. Las oportunidades que ofrecen esas nuevas tecnologías y las nuevas formas de comunicación no se pueden obviar, ya que tienen cada vez más efectos sobre la rentabilidad de nuestros trabajos.

Hasta tal punto llega la importancia de la tecnología que se puede decir que alguien que desempeñe su trabajo de la misma manera que como lo hacía hace veinte años no es eficiente. No está aprovechando los recursos que la sociedad moderna pone a su alcance. Esa persona trabaja más para obtener menos.

He pasado años intentando convencer de esto a mi madre. Regenta una tienda de ropa en un municipio de Toledo y es una verdadera experta en el tema. Tiene una variedad de prendas muy amplia y eso le permite tener una clientela muy distinta y grande, lo que le permite sacar el negocio adelante sin dificultad. Pero tiene un gran defecto: no es amiga de los ordenadores, los móviles o las tablets.

No cabe duda de que esto supone un problema para ella y para su negocio. Y esto quedó patente el año pasado, momento en el que uno de sus principales distribuidores de género entró en quiebra y dejó de prestarle los servicios habituales y esas prendas de las que ella solía valerse para adquirir una ganancia en la tienda. Ocurrió justo antes de Navidad y suponía un gran contratiempo, puesto que el periodo navideño era uno de los que otorgaba mayores beneficios durante todo el año.

Fue entonces cuando le recomendé que manejara Internet para encontrar un proveedor que le permitiera salvar los muebles de cara a las fechas tan señaladas que se aproximaban. Su respuesta fue negativa. Aducía que no se fiaba de la red, porque a ella tenía acceso todo el mundo y por tanto las opciones de sufrir una estafa eran mucho mayores. Mientras yo trataba de convencerla, en la tienda ya se habían agotado complementos como corbatas y pañuelos. Y los buenos proveedores de ese género brillaban por su escasez. Nos encontrábamos ante un verdadero problema.

Desesperado, le comenté a mi madre que lo fundamental para evitar cualquier tipo de problema en Internet era depositar nuestra confianza en entidades serias y con  experiencia contrastada. Después, yo mismo navegué en búsqueda de una de esas entidades y di con la página web de LiquiStocks: www.liquistocks.com. De inmediato supe que en ella se encontraba la llave para resolver el problema.

Una manguera para nuestro incendio

En el catálogo de productos de LiquiStocks comencé a buscar corbatas y pañuelos. No me interesaba cualquier cosa; quería prendas formales, de poliéster en el caso de las corbatas, y que fueran de una calidad indudable. Efectivamente, conseguí encontrar lo que buscaba en la página y rápidamente llamé al teléfono de contacto de la empresa para solicitar un pedido.

Como el precio era bastante bajo, este aspecto no fue un problema. Por tanto, encargué el pedido e imploré que se nos entregara con anterioridad al día 24 de diciembre. Me dijeron que no me preocupara porque en menos de 48 horas tendría los complementos en mi poder. Fue entonces cuando pude empezar a respirar. La situación parecía salvada y el negocio no carecería de ninguna prenda para los días más importantes, en cuanto a número de ventas, de todo el año.

Faltaba por ver la reacción de mi madre al descubrir que yo me había encargado de usar Internet para encargar un pedido. En cuanto observó las cajas llenas de corbatas y pañuelos que llegaron a la tienda, se acercó a mí para preguntarme cómo lo había conseguido. Le expliqué todo pormenorizadamente y le hice ver que la utilización de las nuevas aplicaciones no son perjudiciales si se confía en entidades que realmente lo merecen.

Así conseguí convencerla. La gran venta de las corbatas y pañuelos también hizo su parte. Ahora, muchas cosas han cambiado en la tienda. Mi madre ha empezado a utilizar la red para publicitarse y obtener género. Confía ciegamente en Liquistocks y, desde luego, ha conseguido mantener a flote la tienda.